Desde hace algún tiempo no se ha dicho nada más en los medios acerca del caso Madeleine McCann, luego de haber tenido gran cabida a nivel mediático y de haberse convertido, la niña, en un símbolo de esperanza para
el mundo entero.
¿Pero por qué tanto revuelo porque una niña se perdió? puede parecer una mala pregunta, pero sin embargo creo que merece atención. A nivel mundial mueren miles de niños a diario, algunos son explotados haciendo trabajos forzosos, abusados sexualmente, o simplemente desaparecen, ni más ni menos trágicamente que “Maddie”, tampoco soy indiferente a su desaparición, de todos modos es una desgracia, pero la pregunta va más allá ¿Por qué a ELLA se le da tanta importancia, y no a los niños de las favelas, por ejemplo? la respuesta es tan dura como simple: porque Madeleine es un buen modelo para hacer publicidad y ganar millones de dólares, tampoco conviene (monetariamente hablando) que la niña aparezca, y hablo
monetariamente, porque en este mundo hoy por hoy todo se mira bajo un criterio meramente económico, también es un buen modelo para seguir su historia en los periódicos; se habla de que supuestamente está en Portugal, en España, incluso en África creyeron haberla visto, en Chile, etc…
“Pero nada de eso hubiese pasado si la niña hubiese llevado un Chip de seguimiento bajo su piel”, y por lo mismo sigue explotandose su imagen, para hacerle una publicidad tácita a una eventual solucion a su desaparición y evitar posteriores sucesos similares, la incorporación del Chip RFID de Mondex, el VeriChip, que es un dispositivo de alojamiento cutáneo que cuenta de sistemas de seguimiento, de identificación y cumple también funciones financieras.
Sinceramente creo que no es casualidad que cuando estén saliendo a la luz pública personas que se han puesto el Chip voluntariamente se haya cerrado el caso Madeleine. En México, la actriz Lorena Herrera estrena el Chip RFID para evitar secuestros, cumpliéndose así los dichos de Nicholas Rockefeller: “Los Chips no serán impuestos sobre la gente, porque ésta los pedirá”.
Así que podemos concluir que los medios una vez más han apelado al sentimiento y a la misericordia para concretar los intereses de quienes mueven los hilos del mundo en pos de causas individuales.



